ABANDONO PREMATURO
No lo he pensado tantas veces como pueda parecer, pero estando ahí arriba se me ocurrió: ¿Qué mejor día que hoy, que en caso de fallar podrían ayudarme?... Sí, mejor avisaré. Estaré más tranquilo, y no me importará que me escuchen al alzar la voz. Allí estaba yo, demasiado joven para morir. Pero es el día, ya lo he pensado. No sé el por qué de mi idea dramática, pero siento que es lo que tengo que hacer. Todo es muy gris ya desde el principio, y quizás haya perdido el interés por ver qué habrá en un posible mañana. Aún no he visto nada, como quien dice, pero la verdad no creo que mejore. No me dejan tener ilusiones y me incitan a ser como hay que ser ahora. Si abandono ya el final será menos doloroso que el que pueda causar cuando mi accidente premeditado se haya, por fin, consumado. Y quiero que lo vean, sí. Unos antes que otros. Al que esté más cerca, y a quien más le duela, supongo, o no, avisaré:
¡Papá, mira cómo me suicido!
0 comentarios