LETARGO
Cómo duele: el querer y que no puedo, el poder y que no quiero, el sentir que no estás lejos... Mi corazón, mi motor, todo complejos. No sé bien qué pretendo. Me engaño, me escondo, con miedo. Me asombra lo bien que lo paso, me extraña lo mal que lo llevo. Y el tiempo pasa, y no me creo ni yo. Corazas, máscaras, velos... pierden forma y peso. El ritmo es lento, pero saldrá a la luz mi sentimiento, algún día, lo presiento. Y entonces, en ese momento, deseo que alguien quiera recogerlo. No me gustaría perderlo, pero esto es un juego, y me temo que pierdo. El tiempo pasa, la luna muerde, el sol abrasa, mis ganas duermen.
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